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martes, 30 de septiembre de 2014

Priistas putrefactos

Fue más importante para Televisa hacer escándalo con un documental parcial sobre el represo casero del rancho familiar de Padrés que el ecocidio provocado por la mina propiedad de su consejero (¿prestanombres?), el multimillonario Germán Larrea, y desvió la atención pública para beneficiar al gobierno federal priista que no tiene capacidad para regular el funcionamiento de la industria minera en el país.

Solo un día de descarga que en días pasados realizaron en la presa El Novillo al río Yaqui equivale al trasvase de un año utilizando la visionaria obra panista del acueducto independencia que suministra el vital líquido a la capital sonorense. Esto callan los priistas quienes carecen de urbanidad, la cual compensan con actitudes demagógicas que insultan la inteligencia ciudadana. No sorprenden porque al fin y al cabo ya sabemos que a los priistas eso del amor a la patria no se les da cuando de la guerra por el poder se trata. ¿Qué habría pasado si el acueducto Independencia no existiera? Casi nada: los hermosillenses estarían tomando agua contaminada por el Grupo (anti) México.

La nueva-vieja versión de que el incendio en la Guardería ABC fue provocado es la más verosímil y sensata que se ha escuchado últimamente. Katia: gracias por esa nota en El Universal. Es que resulta más fácil virulear archivos electrónicos con la ayuda de Virusbrando, S.A. de C.V. que alterar documentos y facturas en formato papel. Pero de seguro también borraron los archivos electrónicos, fue más fácil. Es la inherente tradición priista de quemar archivos al término de la gestión. Lo trágico fue que dejaron el encargo a un inconsciente jefe de escoltas inexperto (q.e.p.d.). Por cumplir con esta ilegal tradición perdieron las elecciones en Sonora, y las volverán a perder. Ya se verá. Es lo único que les preocupa, que la ciudadanía sonorense ya se quitó la venda de los ojos; y no ganarán en el 2015 la gubernatura.

Esos anuncios del gobierno federal justificando la rapaz contra reforma energética son más falaces que la lucha priista contra el narcotráfico. En Sonora el PAN construye un gaseoducto que será utilizado por toda la industria en general, incluyendo la generación de energía eléctrica. El gaseoducto procedente de Estados Unidos se proyectó y comenzó a construirse sin necesidad de traicionar  la soberanía nacional. Esto por dar un ejemplo de la publicidad tendenciosa del gobierno del presidente de la república.

En pocas palabras, para acabar pronto con esta invectiva más que justificada, los priistas necesitan otro país y otros ciudadanos para que sigan manipulándolos, explotándolos, sojuzgándolos y envenenándolos con su subcultura de corrupción y drogas. Sí, que se vayan de México, porque los mexicanos ya estamos hartos de ellos y de sus cofradías inmorales subvencionadas por el erario.

Que conste que somos apartidistas y antipartidócratas, pero nos damos cuenta de las maquinaciones priistas para perjudicar ante la opinión pública el buen gobierno que tenemos los sonorenses.

martes, 3 de junio de 2014

Hora de la gobernadora

   Desde hace meses, vehículos voceadores de un periódico guaimeño han estado difundiendo la siguiente propaganda estruendosa: «¡Ya llegó la hora de tener gobernadora!».
   Es una consigna gritada a todo pulmón por una mujer de voz muy aguda, como la voz de Vitola, compañera de Tin Tan en varias películas de la época de oro del cine mexicano.
   Si ya es molesto escuchar la venta del diario y las noticias con el perifoneo a todo volumen, escuchar este mensaje publicitario resulta de verdad aturdidor debido la contaminación auditiva de esa voz chillona.
   En la mañana, cuando todo está en calma, apenas está uno despertando del sueño, escuchando el apacible trinar de las aves y de repente: «¡Ya llegó la hora de tener gobernadora!». Es la propaganda política más punzante, duelen los tímpanos, ¿A cuántos decibeles lo anuncian? ¿Nos quieren volver locos o sordos?
   No sabemos cuál partido promueve esta ingeniosa (?) precampaña. ¿Acaso tener gobernadora es mejor? Pues no, en los estados de la república mexicana donde han gobernado mujeres la situación no mejora ni empeora, sino todo lo contrario. ¡Es lo mismo!
   La obsolescencia está en el sistema político mexicano, retrógrada y clasista, la ley solo es aplicable –salvo ‘honrosas’ excepciones de todos conocidas– a los ajenos al sistema, a los ciudadanos de a pie. El ciudadano común no puede cometer una falta menor porque el sistema lo hunde; en cambio, los delincuentes ‘televisos’ al servicio del establishment reciben premios incluso de manos del presidente de la república. Esta situación es absurda a más no poder.
   “Entre comediantes te veas” dijeron con sonoras carcajadas en la presidencia. Siquiera fueran histriones de verdad pero hay puro comicastro. Por eso se dedican a la política donde gozan de impunidad. Así, por ejemplo, podríamos continuar hablando sobre política, artes, o cualquier otro tema de interés, cuando inoportuna y estrepitosamente escuchamos: «¡Ya llegó la hora de tener gobernadora!». La frase nos desconcierta, es demasiado estridente.
   Nadie sabe a favor de quién es esta publicidad escandalosa. El otro día unas señoras grilleras de mi barrio discutían sobre el asunto, escuché sin querer. Según las señoras más informadas, la aludida es Ana Gabriela; otras señoras dicen: “es la Pavlovich”; y las más optimistas apuestan por “la Valle”. ¡Por favor! Pero no les interesa saber quién es la favorecida para votar por ella, ¡no!, sino buscan a quién reclamar por el altísimo volumen del voceo para votar contra ella el día de la elección. Supongo esto último, pues sería lógico pensar así.
   No pretendo ser desconsiderado en mis observaciones, no todo es malo sobre esta propaganda política. Debo reconocer un punto a favor de esta pro esquizofrénica precampaña: es propositiva. No ataca al gobernador ni a ninguna fuerza política, a diferencia de otros tiempos no muy lejanos cuando al estado lo gobernaba el PRI y el entonces gobernador no veía lo duro sino lo tupido durante este periodo de las precampañas. Es gratificante esta característica publicitaria, no solo por la ausencia de dolo contra los adversarios, también es constructiva.
   Es una precampaña cuyo objetivo principal es ganar adeptos, no arrebatar los de la competencia. En este sentido, aprecio la calidad política y el nivel de la estrategia, no infama al adversario político, no obstruye su desempeño, sino expresa de forma implícita a través de la consigna una nueva posibilidad de realizar mejor la función pública, más eficaz y eficiente: «¡Ya llegó la hora de tener gobernadora! ¡En Sonora!».
   Si tan solo, quienes manejan los carros del perifoneo bajaran el volumen a esos anuncios radiofónicos, la propaganda sería menos agresiva contra el forzado público y lo agradeceríamos en toda la comunidad de las colonias populares, pues despertaríamos sin sobresaltos, habría menos histeria y viviríamos mejor.

miércoles, 15 de enero de 2014

La porfía mediática partidista

       La utilización de los recursos públicos para la propaganda partidista es un mal que los (as) mexicanos (as) de verdad ─por nacimiento o naturalización, pero con alma mexicana─ debemos erradicar del sistema político.
     No me refiero a la gruesa designación que para fines electorales tienen como prerrogativa los partidos políticos, aunque sería bueno que también este dinero se utilizara en fines públicos realmente beneficiosos para la mayoría.
     Es lamentable que únicamente las empresas de los medios de comunicación se vean directamente favorecidas por la onerosa campaña partidista y electoral solventada por el erario. Esta circunstancia resulta más deplorable cuando se evidencia la concusión de los funcionarios para favorecer ingentes estrategias publicitarias por así convenir a sus intereses particulares.
     Aun el político más honrado está obligado ─por la necesidad de entrar en esta modalidad sistémica publicitaria, si no quiere verse jubilado prematuramente por la falta de apoyo popular─ a desviar numerario etiquetado para programas y obras públicas con el fin de canalizarlo a las agencias de comercialización de imagen. Al respecto, no mencionaré los casos de la campaña presidencial de 2012 para no poner el dedo sobre la llaga, y porque es asunto pasado, cincelado en la memoria colectiva.
     Concitar a la ciudadanía mediante información demagógica no ayuda a construir el país republicano que necesitamos. En lugar de motivar al pueblo para que se involucre en las cuestiones gubernamentales vía electoral y de participación cívica, lo único que se logra con el mal uso y tergiversación de la información es el rechazo ciudadano a todo lo que involucre la Política. Esto aumenta la abstención electoral y la apatía ciudadana, lo cual beneficia al establishment anacrónico que padecemos. Tal vez esto último alienta a los partidócratas a continuar en la misma tesitura, es problema que ellos causan, pero deberían hacerlo con su propio dinero y dejar en paz el arca pública.
     El actual gobierno del estado de Sonora se ha caracterizado por realizar obras colosales en favor de la comunidad; no solo está el apoyo al gasto familiar con el suministro estatal de uniformes escolares, transporte público gratuito y computadoras personales para cada uno (a) de los (as) estudiantes, sino también las construcciones magnas que el gobierno panista ha estado llevando a cabo a lo largo y ancho del territorio sonorense. En este sentido, el gobierno de Sonora se destaca como uno moderno y humanitario, sirviendo al Capital, pero también satisfaciendo las necesidades sociales más indispensables que, resueltas, trascienden para coadyuvar a la realización ciudadana; y esta es la mejor manera de lograr la inclusión social de los estratos más vulnerables de la población, lo cual a su vez disuade la formación y crecimiento de bandas criminales.
     Uno de los frutos de la política educativa sonorense lo han dado ya los (as) estudiantes de esta entidad, pues han sabido responder a la buena voluntad del gobierno eficaz obteniendo el primer lugar nacional en educación, de suyo gratificante.
     Ante tal éxito panista, obviamente los adversarios partidistas no se iban a quedar conformes y tampoco reconocerían la destreza de Guillermo Padrés Elías en la conducción del gobierno de Sonora, que se caracteriza tanto por eficiente y eficaz por cuanto da resultados concretos y satisfactorios. Así, a cada logro o iniciativa gubernamental se acompaña la crítica mordaz deshonesta de los partidos políticos de oposición, vicio punzante que caracteriza a la clase política de cualquier país latinoamericano, pero que aquí en México se ha pulido y afilado sobremanera.
     Para ejemplificar lo anterior, hago referencia al enorme gimnasio que el gobierno estatal de Sonora construye en la unidad deportiva Abelardo L. Rodríguez de Heroica Guaymas. Por cualquier lado que se le mire, dicha obra habla  excelente del gobierno panista porque es claro el beneficio que esta traerá a la comunidad por muchos años; no obstante,  ante la falta de argumentos para negar lo manifiesto, la oposición intenta tapar el sol con un dedo para tratar de ensombrecer la gestión gubernamental, o por lo menos que el entusiasmo social no se exprese de manera libre, amedrentándolo.
     Al otro lado de la calle donde se construye el gimnasio, a la oposición se le ocurrió colocar un cartel monumental con la leyenda siguiente:
     «El gobierno panista de sonora desapareció 600 millones de pesos del fondo de transporte público. ¿Dónde quedaron? Fuente: www.isaf.gob.mx Cuenta pública 2012. El PAN es corrupto y no sabe gobernar».
     Nadie firma dicha propaganda, pero en la parte inferior del mencionado cartel, a todo lo largo, está impresa una ilustración en franjas oblicuas amarillas y negras, idéntica al pintado que utilizan los vehículos de Obras Públicas del municipio guaymense, en control priista (!). ¿Quién más podría haber colocado este anuncio? ¿Ardid perredista? Sería inverosímil.
     Considero necesario cuestionar también a quienes colocaron el citado cartel, ¿de dónde procedieron los recursos que emplearon para contratar esta publicidad?, y muy probablemente la respuesta está explícita en la anomalía que ellos mismos denuncian: la exacción gubernamental.
     Este es el nivel de debate de los partidócratas, es un problema que ellos generan y que afecta a toda la ciudadanía; pero, reitero, deberían hacerlo con recursos generados por ellos mismos sin lesionar a la Hacienda pública.
     De cualquier forma, las descalificaciones partidistas de oposición no tienen el peso suficiente para desacreditar la magnífica gestión del gobierno sonorense, pues las obras hablan por sí mismas y son las que finalmente permanecen y traen mucho bienestar a la sociedad. Esto nadie lo puede negar.
     —Si los priistas ladran, Sancho…
 
El cartel preguntón

El gimnasio

Falta poco para terminarlo

Comparemos las obras